ARTESANIAS MEXICANA DE FIBRAS VEGETALES

La cestería, una de las actividades artesanales más antiguas, expresión artesanal mexicana de la que no se conoce exactamente su origen. Algunos especialistas señalan que en nuestro país la existencia de cestería data su aparición anterior a la elaboración de la cerámica. Durante la época prehispánica, con las fibras vegetales duras se elaboraban muchos utensilios de uso doméstico, sobresaliendo los petates. El proceso del tejido consistía en poner a secar la fibra, aplanar y trenzar. En este arcaico oficio la base del trabajo son las fibras duras: paja de trigo, ixtle, bejuco, carrizo, sauce, henequén, palma, tule, agave, junco etc. entre cientos de especies más. Las especies usadas en la cestería mexicana componen un total de ochenta y se clasifican de acuerdo a su uso, durabilidad, flexibilidad, resistencia y longitud. Con la cestería se pueden hacer infinidad de objetos, desde los de uso doméstico, de uso ornamental, muebles y figuras de miniaturas, aunque la mayoría de los objetos elaborados son usados para el trabajo en el campo, el transporte, el almacenamiento y otras faenas que demandan productos especializados. También pueden tener usos festivos y ceremoniales de gran valor para algunos pueblos indígenas. Los artesanos generalmente combinan técnicas de tejido, materiales y dibujos.