Cerámica Mexicana

La cerámica artesanal es la expresión más genuina y primitiva. En él se incluyen la creación de vasos (vasijas, floreros, jarrones, cuencos…), esculturas, azulejos y murales. Es una forma de trabajar que aún mantiene sus raíces, los métodos de siempre, el sabor de lo hecho a mano. La base primaria para elaborar cualquier objeto cerámico es la arcilla y el agua. Para cocerlas, es preciso disponer de combustible; en caso de la cerámica de alta temperatura es gas. Se esmalta y se decora a mano con pigmentos naturales y la cocción alcanza los 1800°C. El craquelado o cuarteado en un vidriado, son grietas finas que se originan en la superficie del esmalte al sacarlas del horno. Su apariencia exterior puede ser transparente u opaca. Desde el punto de vista técnico este efecto es un defecto de formulación y se obtiene al aumentar los óxidos con un coeficiente de dilatación mayor, los alcalinos. Estéticamente tiene un alto poder de expresión plástica, por lo que es también un apreciado efecto.